Un sistema de riego automático bien diseñado considera el tipo de plantas, el clima, la exposición al sol y la presión disponible. No se trata solo de poner aspersores: es necesario definir sectores independientes para pasto, arbustos y macizos, evitando regar de más o de menos.
Nuestro servicio de riego automático incluye el diseño del circuito, el cálculo de caudales, la selección de aspersores, difusores o riego por goteo y la instalación de tuberías y electroválvulas. Así logramos que el sistema riegue cuando corresponde y donde corresponde, con mínimo desperdicio de agua.
También podemos modernizar sistemas antiguos, reemplazando programadores desactualizados, ajustando sectores mal dimensionados o corrigiendo fugas que encarecen la cuenta de agua y terminan dañando el jardín.
